Puntos destacados
- Establecer expectativas claras para dividir los costos de vida compartidos puede ayudarle a mantener sus finanzas organizadas y evitar malos entendidos con los compañeros de habitación.
- Conversar con regularidad sobre finanzas con sus compañeros de habitación puede ayudarle a desarrollar confianza al momento de construir un presupuesto y hablar sobre dinero.
- Automatizar el pago de facturas puede hacer las cosas más fáciles para todos en la casa.
Vivir con un/a compañero/a de habitación puede ser ideal para tener una persona con quien compartir el alquiler, los servicios y sus plataformas de streaming favoritas. Tal vez incluso hacen pedidos de comida o comparten un baile ocasional en la sala de estar.
Para asegurarse de que la vida juntos —y el pago puntual de sus facturas— no presente inconvenientes, puede ser útil detallar claramente quién paga cada cosa, cuándo y qué monto. También puede generar crecimiento personal, porque descifrar cómo dividir las facturas con los compañeros de habitación puede ayudarle a sentirse más seguro al hablar sobre dinero con otras personas.
Planifique cómo dividir y conquistar sus costos de vida compartidos.
Antes de decidir compartir una vivienda con otra persona, debería tener una conversación clara sobre cómo pagarán las facturas. Pregunte a su posible compañero/a de habitación si pueden tomar un café o hablar por teléfono para delinear un plan. Luego, comiencen a hacer una lista de todos sus posibles gastos compartidos, como el alquiler, el seguro para inquilinos, la electricidad, el agua, el gas, Internet y los servicios de streaming. Tal vez tengan que decidir compartir cosas como suministros de limpieza y alimentos.
Regla para compañeros de habitación N.º 1:
Creen un documento que detalle todos los gastos compartidos y cómo los dividirán.
Luego, hablen sobre su presupuesto para estos gastos y cómo los dividirán, y no dejen nada librado a la suerte. Por ejemplo, usted podría suponer que los gastos deberían compartirse en partes iguales. Pero su compañero/a de habitación podría querer un enfoque basado en los ingresos, por el cual cada uno paga proporcionalmente de acuerdo con sus salarios respectivos. Poner todo sobre la mesa puede ayudar a reducir las conversaciones incómodas en el futuro. Creen un plan juntos y respondan preguntas como:
- ¿Cómo dividirá el depósito de seguridad?
- ¿Dividirán sus facturas fijas, como el alquiler, en partes iguales o tendrán otro enfoque?
- ¿Quién instalará los servicios como Internet, el agua y la electricidad, y el nombre de quién estará en las facturas?
- ¿Quién pagará los servicios de entretenimiento que comparten, como las plataformas de streaming?
- ¿Harán planes para los gastos continuos, como la seguridad en el hogar o un servicio de limpieza regular?
- ¿Hay alguna compra inicial grande que deben hacer juntos, como la compra de muebles?
- ¿Planean compartir los alimentos o los suministros de limpieza? Si es así, ¿cómo lo harán?
- ¿Establecerán pagos automáticos para todas sus facturas compartidas?
- ¿Cómo enviarán y recibirán dinero entre ustedes?
- ¿Qué harán si alguno no puede pagar su parte de una factura un mes o pierde sus ingresos?
- ¿Crearán un fondo de emergencia compartido para ayudar a pagar gastos inesperados?
Reconozca las consecuencias financieras y legales de vivir juntos.
Responder claramente las preguntas anteriores no solo es bueno para la relación con los compañeros de habitación, sino que puede tener un impacto en su estado financiero. Cuando las facturas están a su nombre, su puntuación de crédito podría verse afectada de forma negativa si no se realizan los pagos a tiempo. Es importante que su compañero/a de habitación esté de acuerdo con esto para que ambos puedan proteger su historial de crédito.
Como compañeros de habitación, también tienen algunas responsabilidades compartidas. Asegúrese de que todas las personas que viven con usted estén en el contrato de arrendamiento y que todas tengan claras las ramificaciones de no cumplir con el arrendamiento, dañar la propiedad o no pagar el alquiler. Piense en crear un acuerdo para compañeros de habitación que incluya las fechas de vencimiento de los pagos y el plan para todo lo detallado más arriba. Procure que todos tengan un fácil acceso a él. De esa manera, tendrá algo para consultar si alguna vez hay un malentendido.
A diferencia del contrato de arrendamiento, que es oficial y legalmente vinculante, su acuerdo mutuo no tiene que ser definitivo. Es posible que tenga que ajustar sus reglas básicas a medida que aumentan los costos o cambian las situaciones financieras. En general, esto puede ayudar a estar preparado mental y financieramente para lo inesperado.
Aproveche la tecnología para dividir las facturas.
Existen muchas formas de usar herramientas digitales y tecnología para que administrar sus gastos compartidos sea más conveniente para todos. Por ejemplo, automatizar el pago de facturas podría ayudarle a estresarse menos a la hora de recordar vencimientos y otras fechas importantes. Entonces, si está a cargo de la factura del gas, puede hacer que los pagos se debiten automáticamente de su cuenta corriente.
Es posible que usted y sus compañeros de habitación quieran usar una aplicación para dividir los gastos y enviar o recibir dinero entre ustedes. Algunas aplicaciones bancarias y de transferencia de dinero le permiten dividir gastos con facilidad al solicitar dinero a múltiples personas, establecer transferencias recurrentes e incluso usarlas para llevar un registro al crear notas cuando se ha pagado "la factura de Internet de septiembre", por ejemplo.
Fortalezca su relación con el dinero; y con otras personas.
Si es joven y vive con compañeros de habitación por primera vez, puede usar esta experiencia para aprender lecciones de la vida real sobre cómo construir presupuestos, establecer límites y tener conversaciones delicadas.
"Este es un momento en el que se está creando a usted mismo", dice Brian Ford, director de bienestar financiero de Truist. "Y aprender a tener conversaciones reales es fundamental para la felicidad y conservar las relaciones en el futuro".
Regla para compañeros de habitación N.º 2:
Reúnanse con regularidad para hablar sobre los gastos de la casa y las finanzas.
"La comunicación abierta implica honestidad primero: decir lo que le pasa y luego pasar a la resolución del problema", afirma Bright Dickson, experta en psicología positiva y copresentadora del podcast Money and Mindset.
Cuando hable con sus compañeros de habitación sobre algo delicado, Dickson recomienda usar declaraciones en primera persona en lugar de decir algo que pueda parecer acusatorio. En lugar de decirle a su compañero/a de habitación "Nunca pagas los servicios a tiempo", podría decirle "Me siento nervioso cuando los servicios no se pagan a tiempo".
Hablar con sus compañeros de habitación sobre cómo dividir costos puede hacer más que ayudarle a mejorar su futuro financiero: puede ayudarle a prepararse para conversaciones importantes sobre dinero con sus amigos o su pareja.
"Es una oportunidad fantástica no solo para resolver un problema, sino también para desarrollar una habilidad que necesitarás en el futuro, que es la habilidad de una comunicación clara", dice Dickson.
Hablar con regularidad sobre los gastos compartidos con sus compañeros de habitación puede ayudar a mantener un hogar saludable y feliz. E incluso podría hacer que hablen más sobre sus metas financieras personales y se apoyen mutuamente.
Próximos pasos
- Ya sea que esté por mudarse con alguien o que ya tenga un/a compañero/a de habitación, reúnanse y comiencen a revisar la lista de todos los gastos del hogar (incluido el alquiler) que compartirán.
- Use una aplicación bancaria o de transferencia de dinero de confianza para intercambiar pagos con sus compañeros de habitación con mayor facilidad.
- Haga revisiones financieras regulares con sus compañeros de habitación. Úselas como una oportunidad de practicar las charlas sobre sus metas financieras y cómo las alcanzarán.